A impedir que la Ley de Autorización de Defensa condene a la nación

13 de julio de 2026 (EIRNS) — Esta semana estamos llamados a la acción. Esta es la semana que puede resultar decisiva para cambiar la conducta del Congreso de Estados Unidos, con manifestaciones y una avalancha constante de llamadas exigiendo el rechazo de las disposiciones sobre la “asociación entre Israel y EU” de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés), concretamente la sección 219 de la versión de la Cámara de Representantes y la sección 1217 de la versión del Senado de dicha ley. Esta “asociación”, si no se rechaza en la votación, fusionará de hecho el complejo militar-industrial de Estados Unidos con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), abandonará la soberanía estadounidense en el control de sus propias acciones en el sudoeste de Asia, y lo que es mucho peor, implicará directamente a Estados Unidos, en virtud del derecho internacional, en la comisión constante, durante los últimos tres años, de crímenes de guerra y genocidio del gobierno de Israel de Benjamín Netanyahu, en Gaza y en el conjunto de los territorios ocupados.

Esas partes de la NDAA deben detenerse. Además, la NDAA en su conjunto abrirá la puerta a “fondos de capital de riesgo” ocultos, partidas secretas que financian con decenas de miles de millones de dólares colaboraciones secretas en materia de “letalidad”, invisibles para el público. Un ejemplo que ya ha pasado a la historia: la colaboración entre EU e Israel, revelada por The Washington Post, para diseñar los “buscapersonas explosivos” utilizados justo antes de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardearan e invadieran el Líbano.

Estos inventos y “planes” para cometer crímenes de guerra, proceden de Londres, y el exjefe del MI6, sir Richard Dearlove, se ha jactado en ocasiones de haber coordinado las estrategias bélicas británicas, estadounidenses e israelíes.

La declaración a los medios noticiosos que emitió el representante Adam Smith (demócrata), miembro de mayor rango de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, en el sentido de que cambió su apoyo a esta alianza impía debido a la presión de sus electores, marca el camino a seguir. Las enmiendas de los representantes Ro Khanna (demócrata), Thomas Massie (republicano) y otros opositores pueden volver a presentarse para eliminar la sección 219. Asimismo, hay organizaciones que ya se han movilizado contra los crímenes de guerra de Israel en Gaza, pero que aún no se han movilizado contra la alianza bélica total entre EU e Israel que crearía la NDAA, en su forma actual.

La campaña presidencial de Diane Sare, colaboradora de LaRouche de larga data y candidata independiente, hace un llamado a esas organizaciones y movimientos para que centren sus movilizaciones, generen el volumen de llamadas necesario para “llamar la atención rápidamente” de los miembros del Congreso y detengan estas disposiciones de la NDAA.

Como muestra de la urgencia que el gobierno israelí, compuesto por criminales de guerra, concede a estas disposiciones de la NDAA (lo que ellos denominan el cambio “de la ayuda a la asociación”), el diario gobiernista israelí The Jerusalem Post publicó artículos y editoriales prácticamente a diario durante la última semana, donde anuncian con bombo y platillo “lo que Estados Unidos obtiene” al entrar en una alianza tan letal. En ellos se repite constantemente el estribillo de que “las guerras crean empleo” y que la producción de material militar genera productividad.

Estas afirmaciones también tienen su origen en Londres, que las está difundiendo por toda Europa mientras lidera una movilización de las economías para otra guerra: la guerra híbrida mediante la cual una Europa en colapso económico pretende que destruirá a Rusia.

Esta semana, el Primer ministro de Israel y criminal de guerra, Benjamin Netanyahu, visitará al Presidente Trump en Washington, por lo menos la sexta vez este año. Su objetivo será ese memorándum de asociación militar.

Para “actualizar” las famosas palabras del Presidente de Estados Unidos, John Quincy Adams, la república estadounidense no va al extranjero en busca de monstruos con los que aliarse en el asesinato en masa de seres humanos. Enviemos a “Bibi” a casa con las manos vacías. Detengamos la fusión militar entre Estados Unidos e Israel.